domingo, 20 de octubre de 2013

PUERTA BATIENTE

En los tiempos antiguos se solía visitar a los maestros, ya que estos con su sabiduría daban consuelo y guiaban a muchos hombres. En una ocasión un hombre se acercó  a un templo y pidió ver al maestro más sabio. Cuando estuvo ante él le dijo:

-Maestro estoy cargado de preguntas y necesito que me ayude a responderlas.

-Yo sé donde están las respuestas a todas tus preguntas, -respondió el maestro.

-Sabía yo que me ayudarías, no en vano eres el maestro más sabio.

El anciano maestro llevó al incauto hasta un jardín en el cual se alcanzaba a ver una pequeña habitación cuya única entrada era una maciza puerta roja. Colocó la mano sobre el hombro del interesado y le señaló la entrada:

-Detrás de esa puerta están todas las respuestas que tú  quieres.

El hombre apuró el paso, halo de una manija en la puerta y entró, cerrando tras de sí.

-Maestro aquí adentro no están más que mis preguntas y yo.

A lo que el anciano respondió:

-¿Y quién te dijo que estabas detrás de la puerta?

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