lunes, 31 de diciembre de 2018

OTRO CAMINO

-Maestro en resumidas cuentas, ¿cuál es el verdadero camino?

-El camino de cada día es el verdadero camino.

-¿Maestro y será que puedo estudiarlo?

-Cuanto más lo estudies más te alejaras de él.

-Si no lo estudio, ¿cómo puedo conocerlo?

-El camino, joven, no es de las cosas que se ven; ni de las cosas que no se ven. No es de las cosas conocidas ni de las cosas desconocidas; no lo busques, ni lo estudies, ni lo nombres; para alcanzarlo ábrete con la amplitud del cielo.

EGO

En alguna oportunidad se presentó un maestro a la celda de un alumno que había optado por abandonar el camino; cuando golpeo a la puerta se escuchó desde adentro:

-¿Quién es?

-Soy yo, dijo el maestro temiendo agregar algo.

-Lo siento tú y yo no cabemos acá, es mejor que te marches pues mi puerta no se abrirá.

El maestro no insistió, se marchó y estuvo pensándolo un rato, y luego de un breve instante regresó y tocó de nuevo a la puerta del joven y se escuchó desde adentro:

-¿Quién es?

-Soy tú –contestó esta vez el maestro-


Y la puerta se abrió inmediatamente.