martes, 16 de junio de 2015

EL JARRO


El maestro Po-chang pretendía abrir un nuevo monasterio y para ello contaba con dos monjes muy buenos: El monje maestro y el monje cocinero; como no supiera cual elegir decidió ponerlos a prueba y dijo:
Haré la siguiente prueba, colocaré este jarro con agua en el suelo, quien pueda decirme que es, sin decir su nombre abrirá el nuevo monasterio.

El monje maestro se molestó y dijo:

-No se puede decir que sea un trozo de madera.

El monje cocinero se acercó sin decir nada y dio un puntapié al jarro. Al cocinero le confiaron el nuevo monasterio.