En cierta oportunidad le preguntaron a un
maestro cual era su edad y él respondió: Soy demasiado
viejo si me comparas con un perro y soy demasiado joven si me comparas con un
alerce. La edad es una privación mental, y no debe representar una privación
para el artista marcial porque no revela
en absoluto una propiedad física ni intelectual del individuo, por lo tanto, es
absurda.