Los maestros
conservan consigo un bastón con el cual corrigen a quien comete algún error.
En una oportunidad
un alumno reciente se acercó a su maestro:
-Maestro puedo
hacerle una pregunta.
El maestro se quedó
mirándolo largo rato antes de responderle pasivamente:
-Si, puedes
hacerlo.
El alumno puso cara
de sorprendido y dijo:
-Maestro se me
olvidó la pregunta.
Roshi levanto el
bastón y lo descargó duramente contra la cabeza del muchacho, que mientras se
sobaba la cabeza con ambas manos decía:
-Ya me acordé
maestro; ¿para qué usa usted ese palito?.
No hay comentarios:
Publicar un comentario