martes, 29 de octubre de 2013

LA INVESTIGACIÓN


Todos los días cruzaban personas por un sendero que llevaba a una villa y una anciana que se apertrechaba a la orilla del camino, era la encargada de dar la última guía:

-Si claro, si desea llegar a ese  sitio, tome por este camino y pronto lo encontrará.

Un día que paseaba un joven estudiante de zen, la mujer aparte de dar la guía, también observó, casi para sus adentros pero en un tono un poco más fuerte que su conciencia y que el joven alcanzó a escuchar:

-Ahí va uno más.

El estudiante quedó perplejo y preguntó a sus compañeros, a los que también les había ocurrido lo mismo, qué quería decir la anciana con dicha afirmación. Como nadie descifró el mensaje, acudieron al maestro que al escuchar la historia les dijo: “Iré a investigar.” Regresó al camino por una vía alterna, pasó cerca de la anciana y le preguntó:

-¿Cómo llego a la villa de los zendos?

-Si desea llegar allá, tome este camino y pronto lo encontrará –respondió ella-

y, en voz baja, casi imperceptible dijo también:

-Ahí va uno más.

El maestro regreso al lado de sus alumnos y los reunió para decirles:

-He investigado a esa mujer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario