martes, 27 de diciembre de 2016

PORVENIR

Un cazador se encontró un día de frente con el satori, (iluminación) y en vano trató de atraparlo de todas las formas posibles, le colocó trampas y éste jamás cayó, le practicó emboscadas y siempre escapaba ante sus ojos, hasta que un día se harto de eso y  olvidó al formidable animal dirigiéndose al bosque para cortar un árbol y convertirlo en leña; en esta tarea despreocupada halló la comba del palo y luego de propinarle varios hachazos el frondoso roble rodaba al suelo. Con sorpresa observó el leñador que el árbol al caer había aplastado al satori que se hallaba despreocupado a su lado y al cual ya no le prestaba importancia pues al saber, que era imposible atraparlo, decidió olvidarlo y dejarlo vivir a su lado sin que éste le afectase.


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